Durante el transcurso de esta primavera/verano pasados me ha intrigado mucho la evolución de una hoya carnosa que tenía frente a la ventana de mi escritorio y en la parte superior de la baranda.
Observe que una guía nueva, de entre 65 y 70 cms, que no tenía donde sujetarse, siempre estaba curvada en su extremo y ladeada y apuntando a diferente posición dependiendo de la hora solar, así pues igual la veía ladeada y apuntando hacia la izquierda que hacia la derecha.
Pensé que era mala apreciación mía y no le di más importancia.
Días pasados vi un programa en "natura" hablando sobre Darwin y las plantas trepadoras. Hablaba de ese fenómeno Y por curiosidad he buscado en Google y he encontrado este enlace:
Copio lo siguiente:Observe que una guía nueva, de entre 65 y 70 cms, que no tenía donde sujetarse, siempre estaba curvada en su extremo y ladeada y apuntando a diferente posición dependiendo de la hora solar, así pues igual la veía ladeada y apuntando hacia la izquierda que hacia la derecha.
Pensé que era mala apreciación mía y no le di más importancia.
Días pasados vi un programa en "natura" hablando sobre Darwin y las plantas trepadoras. Hablaba de ese fenómeno Y por curiosidad he buscado en Google y he encontrado este enlace:
"Es frecuente —escribe José-Pío Beltrán en su introducción— oír hablar de las plantas como organismos que, a diferencia de los animales, no pueden cambiar de ubicación para conseguir agua o alimentos o para huir, tanto de depredadores como de condiciones ambientales estresantes. Sin embargo, la capacidad de ejecutar determinados movimientos es una característica de las plantas que les permite realizar funciones como absorber agua y nutrientes y optimizar su exposición a la luz. Charles Darwin realizó el primer estudio sistematizado sobre el movimiento de las plantas trepadoras y propuso brillantes hipótesis evolutivas para explicar su origen y el perfeccionamiento de las formas en que se apoyan los mecanismos trepadores.
Charles Darwin (1809-1882) publicó en 1859 el libro científico más leído de su siglo y seguramente de todos los tiempos, El origen de las especies. Es su obra cumbre y uno de los libros que más influencia ha tenido en la humanidad. Las estufas de plantas de la casa de Darwin en Down se construyeron a comienzos de 1862. Durante los tres años siguientes, mientras tenía una salud delicada, Darwin fue capaz de observar los movimientos de nutación en las plantas trepadoras, tanto en los mencionados invernaderos como en su estudio. Publicó sus hallazgos en 1865 —tan sólo seis años después de la aparición de El origen de las especies— en el Journal of the Proceedings of the Linnean Society of London. La segunda edición, publicada por su editor John Murray, apareció en 1874."
Y esto es lo que copio de
"Movimientos de los tallos que además poseen entrenudos largos. En general las plantas trepadoras que desarrollan esta estrategia son volubles, y se enroscan con los tallos alrededor de ejes más firmes, sean estos, por ejemplo, enrejados. Se observa en plantas como Phaseolus, Aristolochia, Convolvulus, mientras que en Tropaeolum y Clematis se enroscan los pecíolos de las hojas. Además pueden poseer cortezas ásperas y gruesas, especialmente diseñadas para evitar las caídas por deslizamiento. Familias típicas con dicha característica en la corteza son las cucurbitáceas, aristolochiaceas."
Que se enrollan unas con otras y en los barrotes sí lo sabía pero no que crecían en movimiento circular para ampliar su alcance.
Que se enrollan unas con otras y en los barrotes sí lo sabía pero no que crecían en movimiento circular para ampliar su alcance.
foto tomada hoy a las 7:45 horas
foto tomada hoy a las 18:15 horas
Cada día se aprende algo nuevo